Colección: Succionadores de clítoris
El invento que cambió el sector. Un succionador no vibra: genera ondas de presión que envuelven el clítoris sin llegar a tocarlo. Y esa diferencia es enorme para quien encuentra la vibración directa demasiado intensa.
Es el juguete con mayor tasa de éxito en primeras veces. No hay que aprender nada: colocas, sellas, subes.
La clave está en el sellado. Si entra aire, no funciona. Coloca la abertura sobre el clítoris hasta que cierre bien, empieza suave y no aprietes: más presión no es más intensidad, es menos.
Una gota de lubricante en el borde mejora mucho el ajuste.